Entrevista a Homero Carvalho: balance de la Literatura Boliviana 2019

Dic 27, 2019 | Mal trato, Prensa

El periodista Ran Kurosawa del suplemento cultural La esquina me hizo una entrevista acerca de nuestra literatura, los invito a leerla y hacer sus propios aportes.

– En líneas generales ¿Cómo ha visto usted el panorama literario en Bolivia en 2019?
R.- Creo que ha sido un buen año para literatura nacional: además de la extraordinaria producción local, muchos escritores bolivianos hemos sido publicados en el exterior, algunos han ganado premios internacionales, otros hemos sido invitados a ferias internacionales de libro, a encuentros literarios y a festivales de poesía de mucho prestigio. Sin embargo, debo reconocer que algunas buenas editoriales han dejado de publicar, obligando a los escritores a autofinanciarse o a crear editoriales independientes lo cual también tiene su lado positivo.

-¿Cuáles considera que han sido los libros más importantes de este año?
R.- La novela Buanabala. El imperio de los Bioko, de la escritora Pilar Pedraza, Premio Virginia Wolf 2019; el poemario Hay un árbol de piedra en mi memoria, de Viviana Viviana Gonzales, Premio nacional de poesía 2019. La novela Mal trato, de Guillermo Ferreyro, Premio Internacional de Novela Kipus 2019; La desobediencia, ensayos feministas, compilada por Liliana Colanzi; Cada vida un recuerdo, cuentos de Iván Jesús Castro Aruzamen; Universo 127, de Lú Carvalho, Premio de poesía Pablo Neruda 2019; la novela Juan Azurduy de Sisinia Anze; la Antología de escritoras bolivianas de Rossemary Rossemarie CaballeroAmalia Deckerr y Marcia Batista Ramos Baptista y La historia de la literatura infantil y juvenil de Bolivia, de Isabel Mesa Gisbert, un gran trabajo de investigación.

– ¿Qué visión tiene con respecto a este en relación al papel de las librerías y las editoriales en nuestro país y en la ciudad de Santa Cruz en la que usted radica?
R.- Sin duda alguna que las librerías son imprescindibles en la difusión de la literatura, por eso me parece un absurdo que algunas editoriales bolivianas hayan creado sus propios lugares de venta al público para evitar que las librerías vendan sus libros y ganen el porcentaje de rigor, esto y la piratería están haciendo que la librerías desaparezcan; sin embargo, aclaro que eso no implica que la gente no lea porque se está leyendo mucho en la Web y/o libros digitales. Respecto a las editoriales independientes destaco la creación de la Editorial Lengua de Urucú en Santa Cruz, así como el trabajo de las cartoneras Electrodependiente y Yerba mala en Cochabamba.

– Este año ha tenido una participación muy activa en la Feria del Libro de Santa Cruz ¿Cuál es su opinión con respecto a este tipo de eventos en esa ciudad y en otras de Bolivia? En que difieren entre si y en relación a las ferias internacionales que ha visitado. ¿Qué falta?
R.- Desde que se crearon las ferias, hace veinte años, vengo participando activamente de ellas, ya sea organizando encuentros o participando de presentaciones de libros, mesas redondas, talleres y festivales de poesía tanto en Santa Cruz, La Paz y Cochabamba, así como en otros lugares del país. Las de Santa Cruz y La Paz son las más grandes y compiten entre ellas por los mejores invitados internacionales y agendas culturales. En Santa Cruz este fue el último año que organicé un encuentro internacional de escritores porque creo que debo dejar la posta a los jóvenes, hay que darles la oportunidad de que organicen sus propios eventos. Creo que las FIL son acontecimientos culturales ya consolidados, lo que falta es invitar a escritores que sean más conocidos y que atraigan más público, especialmente para los jóvenes, algunas ferias lo hacen y les va bien. Hay que dejar de invitar a los amigos, mirar más allá de nuestros ombligos y de nuestro beneficio personal.

– En los últimos años el panorama de la literatura boliviana ha visto la emergencia de autores jóvenes como Rodrigo Urquiola FloresGabriel Mamani Magne, Paola Paola R. Senseve Tejada y Lucía Carvalho, entre otros. ¿Considera usted que esta especie de recambio generacional también vienen acompañado de nuevos temas, nuevas formas de narrar o de escribir poesía? ¿O es más bien una continuidad del trabajo de autores de una generación previa como Hasbún, Colanzi, Antezana, etc.?
R.- Creo que las influencias literarias son tan importantes como las tradiciones nacionales, si no existen hay que inventárselas. Sin duda alguna que toda generación carga con el peso de una anterior, aunque los escritores no hayan leído a sus antepasados, igual está la influencia como sucede con El Quijote y La Biblia que muy pocos han leído pero cuya influencia en evidente en todos. Eso no impide que haya nuevos registros temáticos o estilísticos, es la prueba de que están haciendo algo nuevo porque se están alejando de los posibles cánones literarios sean estos nacionales y/o universales. A veces sucede que la obra de algunos de estos escritores innovadores todavía no es comprendida porque sus temas son muy actuales, como el internet, las aplicaciones de teléfonos móviles, la influencia de google y los tutoriales de YouTube y otros temas que en una década serán clásicos.

– Este año ha liberado al menos 2 libros de su autoría en la red para su descarga gratuita. En su opinión ¿Cuál es el papel del internet en la vida editorial actual? ¿Cómo el autor debe convivir con estas tecnologías?
R.- Si, así es, lo hago porque creo que los escritores también debemos colaborar con la promoción de la lectura. Liberé, por ejemplo, una antología titulada Cuentos fuera de serie de Bolivia, más de setecientas páginas, de salir a la venta en papel el costo hubiera sido muy elevado y muy pocos lectores la hubieran adquirido, se habría perdido el gran esfuerzo que hicimos con el maestro Adolfo Cáceres Romero recopilando más de sesenta autores nacionales, en PDF la han bajado gratuitamente miles de potenciales lectores y muchos la ocupan para sus investigaciones y tareas, cosa que me hace sentir muy satisfecho. También por esas razones, de ampliar el mundo lector, es que con Jorge Larrea Mendietaa, de la Revista Inmediaciones, creamos la página Letras bolivianas en la que, cada jueves, publicamos a autores clásicos, consagrados y nóveles.

– Finalmente, ¿cuáles han sido sus lecturas favoritas – nacionales o internacionales – en este año?
R.- Internacionales, sin duda alguna la novela Patria de Fernando Aramburu (España) y el libro de cuentos El porvenir de Virginia Gallardo (Argentina). Recién pude leer la novela Mamá, cuéntame otra vez, de Amalia Deckerr y me dejó sorprendido la calidad literaria con la maneja el tema de la guerrilla de los años setenta, un novela autobiográfica que recomiendo. En poesía descubrí a María Alicia Pino, poeta chilena de una estética asombrosa. Nuestra poeta y militante de la lectura Claudia Vaca Cecilia Flores volvió a sorprenderme con su propuesta de revolución “PoÉtica” para “eLectores”.
Quisiera agregar que ya entregué la Antología de poetas contemporáneos de Bolivia que está siendo traducida al portugués y saldrá el próximo año en edición bilingüe publicada por una editorial de San Pablo, Brasil, con esta serían cuatro antologías publicadas en el extranjero con prestigiosas editoriales para hacer conocer a nuestros poetas.